Sílice Anexa es un proyecto fotográfico personal abierto iniciado durante el invierno de 2017.  Conforma una recreación autobiográfica de sensaciones y sentimientos vividos durante mi infancia y adolescencia en Silanes, un pequeño pueblo del que procede mi familia materna. Un sitio al que hacía unos 30 años que no acudía más que de forma muy puntual y en el que aún me recuerdan como un niño.
Silanes se encuentra en Castilla, envuelto por un abrazo rocoso. Como el de un abuelo a su nieto. Sílice Anexa es ese espacio-tiempo al que se encuentra agarrada tu alma, un lugar el que quieres estar pero no puedes permanecer. Es un ejercicio introspectivo, un viaje emocional entre mi espíritu y el tiempo. Utilizo el espacio físico como escenario y a sus habitantes actuales como figurantes en una suerte de recreación visual que conforma la puerta de entrada a un universo real y mágico de emociones y recuerdos, junto a la piedra.
Sílice Anexa se expuso por primera vez en 2020 en la Escuela de Artes de Vitoria-Gasteiz. El día siguiente a su inauguración se declaró el Estado de Alarma debido a la pandemia de COVID19. La sala fue cerrada al público y la exposición quedó congelada, resultando en un dispositivo que absorbió oscuridad y silencio durante los meses de confinamiento y en la muestra que más tiempo permaneció en sus paredes y que menos fue visitada.
Actualmente se encuentra expuesto en el Centro de Interpretación Montes Obarenes, antigua sede de la cárcel de Pancorbo (Burgos) hasta el 18 de Septiembre de 2022.
Sílice Anexa resultó el Proyecto ganador de la Beca de Fotografía Contemporánea del Festival Documental BasqueDOK en 2019.
El Proyecto ha sido presentado a visionados con Jesús Micó, Lua Ribeira, Juan Valbuena, Koldo Mendaza, Josu Zaldibar e Ixone Sádaba.